Mi nombre es Eduardo Remolins y soy economista, aunque no lo parezco. Quiero decir, generalmente se supone que a los economistas les gustan las cosas sobrias, algo áridas, casi aburridas. Se supone que les fascinan las planillas con números y que rinden culto a los índices. Se supone que desprecian por superficiales y secundarias a las expresiones artísticas o lúdicas, o por lo menos no consideran que tengan nada que ver con el mundo de los negocios. Se suponen tantas cosas…

 Bien, hagamos esto: imaginen a su economista típico, el estereotipo. Ahora piensen en alguien que es todo lo contrario… perfecto, !ese soy yo!

Con eso alcazaría para conocerme pero, como entiendo que las presentaciones formales también tienen su valor, aquí tienen lo que figura en la solapa de mi libro Negocios Locales, Oportunidades Globales:

Eduardo Remolins es economista especializado en innovación y entrepreneurship. Se graduó en la Universidad Nacional de Rosario y obtuvo sus maestrías en el Instituto Torcuato Di Tella, en Economía, y en el Science Policy Research Unit (SPRU) de la Universidad de Sussex, en Innovación y Gestión de la Tecnología.

Como investigador trabajó para el Instituto de Altos Estudios Empresariales (IAE) y para el Instituto de Investigación en Economía y Dirección para el Desarrollo (IDIED) de la Universidad Austral. En esa casa de estudios creó y dirigió la revista Análisis y publicó numerosos trabajos sobre innovación y desarrollo local.

Como consultor de Naciones Unidas se desempeñó en el Ministerio de Economía argentino y en la Jefatura de Gabinete de Ministros, asesorando al gobierno nacional en estrategias de desarrollo regional y tecnológico.

Es colaborador habitual de diarios, programas de radio y de televisión, donde se desempeña como columnista o es entrevistado con frecuencia sobre los temas de su interés.

Trabajó para el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), fue Secretario de Producción de la ciudad de Rosario y uno de los fundadores del Polo Tecnológico de Rosario, una organización que reúne a 70 empresas de tecnología, universidades y gobiernos locales.

Actualmente es Presidente de Sur Norte Inversión y Desarrollo y colaborador habitual de Opinión Sur.

Está casado, tiene dos hijos, es hincha de Boca, cuentista inédito, rosarino fanático y cocinero amateur. Vive en Funes, Argentina.