El adelanto de mi columna de La Capital de este domingo.
Vender historias
Eduardo Remolins
Vender turismo urbano es más que mostrar edificios bonitos. Opción Sur es una empresa que lo entendió perfectamente. Superficialmente uno podría decir que son sólo otra empresa de tours urbanos, que utiliza el típico colectivo para pasear extranjeros por Buenos Aires. En parte es eso, pero hay más.
La idea es la siguiente: cuando alguien viaja a un país lo hace, en muchos casos, para conocer la cultura y la historia del lugar que visita. Sin embargo, lo más frecuente es que conozcamos los lugares, pero poco de la historia o la cultura. Vamos a París y entramos en Notre Dame o paseamos por el Barrio Latino, obtenemos un “barniz” cultural, pero se nos escapan los detalles.
Para ofrecer más que la típica recorrida urbana con guía hablando por los parlantes, Opción Sur transformó el típico colectivo de turistas en una especie de cine sobre ruedas, que les costó 90.000 de los 200.000 dólares que invirtieron para poner en funcionamiento la empresa. Entre una parada y otra hacen un alto, caen las cortinas y aparecen dos pantallas, sobre las que se cuentan, en leguaje audiovisual, las historias de los lugares que se están visitando.
El recorrido que creó OS se llama Live Buenos Aires y comienza por la Plaza de Mayo, el sitio fundacional (y donde los turistas pueden preguntar donde está el balcón de Madonna). Luego siguen por Puerto Madero, que antes del ser el lugar fashion por excelencia era, precisamente, el puerto. Y a continuación siguen por La Boca, la Jerusalem del Fútbol y además el hogar del tango. Las dos últimas paradas son San Telmo y Recoleta.
La idea tiene sentido. Para un turista ver el edificio de la Estación Fluvial, por ejemplo, puede ser interesante, pero si a continuación puedo ver en un documental, fotos o películas de la llegada a Rosario de barcos con inmigrantes vestidos en traje de época, la emoción y el interés son muy distintos. Lo mismo vale para el Monumento, si luego puedo ver recreada la escena de la creación de la bandera o el emplazamiento de las baterías. Y qué decir si, al pasar por la casa del Che, podemos ver un breve repaso de su vida, culminando con la entrada en La Habana. ¿No es diferente?


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